Museos de Europa que NO conoces y que no querrás dejar de conocer

En muchos países como Francia y España, las artes se han convertido en una parte importante de su oferta turística; sus museos mundialmente reconocidos con colecciones que todo amante del arte debería ver por lo menos alguna vez en su vida, los colocan en un pedestal cuando de turismo y arte se trata.


Es cierto que grandes nombres responden al acercamiento y asombro de quienes decidan visitar algunas de las mecas del arte en estos países europeos, pero en esta ocasión decidimos trazar una línea entre aquellos museos  y estos tres recintos imperdibles de tres ciudades europeas que vale la pena conocer.

Viena (Capital de Austria)

MUMOK

Viena impresiona por su belleza arquitectónica; basta caminar por las calles del centro antiguo para percibir que se trata de un lugar especial. Una ciudad rica en historia que intenta reinventarse como polo moderno de cultura y entretenimiento; predios innovadores y espacios provocantes como el MUMOK (Museum Moderner Kunst Stiftung Ludwig Wien) son protagonistas de ello.

Por sí solo el edificio ya es una bella obra de arte: un enorme cubo (levemente redondeado en las puntas) cubierto de una aparente piedra volcánica en tono gris oscuro. El museo funcionaba inicialmente en la periferia de Viena desde la década de los 60, pero después de una fuerte donación de obras del coleccionista Peter Ludwing, el predio quedó pequeño y se trasladaron al centro histórico de la ciudad, y fue inaugurado en el 2001.

El hall de entrada tiene 35 metros de altura y un enorme cubo blanco parece flotar entre las paredes del centro. A primera vista se diría que forma parte de la arquitectura; sin embargo, es una instalación que pertenece al artista Heimo Zobernig.

 

Museo de la Historia Natural (Viena)

Diferentes investigaciones indican que Viena es uno de los mejores lugares del mundo para vivir; personifica una ciudad moderna con una fuerte presencia del pasado y un enorme compromiso con su historia.

Uno de los símbolos de la época de oro es el magnífico edificio del Museo de Historia Natural de Viena. Frecuentemente los turistas creen que en el pasado fue un castillo o un palacio, pero en realidad fue construido para ser un museo en la segunda mitad del siglo XIX.

Fue inaugurado en 1889 y exhibe invaluables objetos milenarios a lo largo y ancho de sus 40 salas. Posee un vasto acervo en diferentes campos de la Ciencia (principalmente de las Naturales), así como de la Historia de la Antigüedad.

El ala de los dinosaurios es una de las más emocionantes, tanto para niños como para adultos; allí pueden ser vistas algunas réplicas óseas de los dinosaurios más grandes y piezas originales de los más pequeños. Entre lo expuesto se encuentran los restos fósiles de la tortuga marina más grande del mundo que en vida pesó 2 mil 300 toneladas y vivió cerca de setenta millones de años atrás.

 

Praga (Capital de República Checa)

Galería Nacional


Praga es la capital de la ciudad más importante de la República Checa. Su centro histórico impresiona con torres medievales que conviven con palacios renacentistas y construcciones barrocas. En una ciudad así, la larga historia del arte marca su presencia, tal como se muestra en el interior del predio que corresponde a la Galería Nacional de Praga. Su acervo es tan grande que no cabe en un edificio, por ello las colecciones más antiguas están expuestas en otros dos puntos de la capital checa.

El museo se propone cobijar el arte producido en los últimos 150 años. El objetivo es preparar y mostrar no sólo el arte checo moderno y contemporáneo (Kupka, Slavicek, Liska, Zenisek, Gutfreund), sino también una gran colección de arte francés de los siglos XIX y XX, que comienza con Delacroix y llega hasta Gauguin, Renoir, Van Gogh, Picasso, entre otros. Al mismo tiempo, es posible disfrutar de los trabajos de otros grandes artistas como Gustave Klimt.

Berlín (Capital de Alemania)

Museo de Pérgamo


Berlín es una de las ciudades más increíbles de Europa y su oferta cultural es excitante. La capital de Alemania es un sitio vibrante y acogedor, una metrópoli mundialmente conocida por su fuerza económica y por sus contribuciones al mundo del arte, al conocimiento y a la tecnología.

Entre sus calles existe un museo que ganó fama mundial por albergar joyas de la Antigüedad de una manera muy peculiar. Comenzó a ser construido en 1910 pero inaugurado 20 años después, en 1930. Esto podría indicar un diseño muy específico en su interior y quizás a ello se debe el ser considerado la estrella de la Isla de los Museos (compuesta además por el Altes Museum, Neves Museum, Alte Nationalgalerie y Bode Museum).

El Museo de Pérgamo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999 y su nombre se debe a una de sus principales atracciones “el Altar de Pérgamo” (o Altar de Zeus). Este sorprendente monumento de la época helenística es calificado como una de las ocho Maravillas del mundo. En cada una de sus tres alas expositoras se puede disfrutar de sublimes reconstrucciones de conjuntos arqueológicos de la antigüedad clásica, el antiguo oriente medio o de arte islámico.

TOMADO DE: http://culturacolectiva.com/museos-de-europa-que-no-conoces-y-no-querras-perderte/

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